COMO COMPRENDER A LOS ADOLESCENTES

El deseo de pertenencia a un grupo y la búsqueda de identidad son claves en la psicología del adolescente

Jose Luis Castilla Garcia (podcaster en Spotify con Business Psychlologist)


La adolescencia es una etapa difícil en la vida de las personas. Esto siempre ha sido así. A lo
largo de la Historia han podido cambiar aspectos en el entorno en el que está inmerso el
adolescente, como cambios sociales y políticos o la aparición de nuevas formas de diversión
derivadas del desarrollo tecnológico, pero va a haber unas características comunes en los
adolescentes que siempre van a estar presentes a lo largo de los distintos contextos históricos y
sociales. Los adolescentes siempre serán adolescentes.

 

Esta etapa de la vida va aproximadamente de los 10 a los 20 años y supone el tránsito de la
niñez a la edad adulta. Cuando el niño pasa de la infancia a la adolescencia, un cambio muy
importante que se produce es que los compañeros de clase o compañeros de juego en el barrio, que
son aproximadamente de su misma edad, van ganando protagonismo en su vida, y simultáneamente
se va produciendo un distanciamiento de los padres. Los padres, que antes ocupaban el papel
fundamental en su vida, dejan de tenerlo, pues ahora el niño va a prestar cada vez más atención a
los compañeros de clase o a los amigos de la pandilla.

Este cambio responde a la necesidad del adolescente de sentirse parte de un grupo. Pero
formar parte de un grupo, no solo satisface su deseo de pertenencia, también su necesidad de tener
una identidad. El adolescente busca tener una identidad, podríamos decir que casi
desesperadamente, y formar parte de una pandilla se la puede proporcionar. Las pandillas le pueden
proporcionar una estética (formas de vestir, tatuajes, etc…), gustos musicales, aficiones, ideologías,
etc… Estas cosas le van a ayudar a construir su identidad. Además muchas pandillas suelen estar
inmersas en una determinada subcultura que también contribuirá a formar su identidad; “soy
punk”, “soy gótico”, “soy otaku”.

En esta situación el o la adolescente experimenta un gran deseo de ser aceptado por los
miembros de la pandilla, y habrá una gran sensibilidad hacia los comentarios y las opiniones que
éstos expresen. Además se suele sentir observado y evaluado por ellos continuamente, como si los
demás estuvieran siempre pendientes de él o de ella, de su comportamiento, de su forma de vestir o
apariencia. Este egocentrismo del adolescente, por pensar que todo el mundo se va a fijar en él, le
lleva a experimentar una gran ansiedad a “hacer el ridículo” o “quedar mal” ante los demás.

Actualmente, con la llegada del mundo digital, la situación se complica un poco más, porque
los amigos ya no tienen que estar físicamente presentes en la vida del adolescente, sino que pueden
ser personas conocidas a través de las redes sociales y que pueden vivir a miles de kilómetros de
distancia, pero también así se podrían formar ´´pandillas´´.

El fuerte deseo de aceptación y estima por parte del grupo, por parte de los compañeros de
clase y los amigos de la pandilla, aunque es natural e inevitable en el adolescente, puede entrañar
algunos peligros, por ejemplo, muchos chicos y chicas, en su deseo de ser populares, pueden perder
mucho tiempo en las redes sociales subiendo fotos o vídeos con la intención de que resulten
divertidos o interesantes o intentando presentar una apariencia espectacular de ellos mismos para
gustar e impresionar a los demás.

Algunos chicos pueden grabarse implicándose en actividades peligrosas, por ejemplo, se
puso de moda entre algunos grabarse de pie, encima del vagón de un tren en marcha. La presión por
consumir sustancias ilegales es otro ejemplo. Muchos adolescentes, por no parecer los bichos raros
y por temor a que se rían de ellos, sucumben ante la presión del grupo para consumir determinada
droga que se ha puesto de moda en la pandilla. Algunos adolescentes solitarios, en esa búsqueda de
identidad, pueden caer, a través de internet, bajo el influjo de grupos terroristas o extremistas que​
pueden satisfacer su necesidad de identidad.

¿Cómo tienen que actuar los padres con el hijo o la hija adolescente? Tienen que
comprender la necesidad del adolescente de formar parte de un grupo y su búsqueda de identidad,
ya que esto es parte de su desarrollo psicosocial. Deben darse cuenta de que para él la opinión que
tengan de él los compañeros de clase y su grupo de amigos es muy importante, por tanto, hay que
evitar el exponerlo a situaciones incómodas o vergonzantes delante de los demás.

Pero al mismo tiempo hay que hacerle ver que no debe dar tanta importancia a lo que los
demás piensen de él, que no debe ser un títere de lo que él piensa que los demás van a aceptar o les
va a parecer bien, que los demás no se van a fijar en él tanto como él cree, pues cada persona está en
sus cosas. Hay que hacerle ver que convertirse en adulto, entre otras cosas, implica no dar tanta
importancia a lo que los demás piensen de uno, que ser adulto implica comportarse más según unos
criterios y convicciones propios y no exclusivamente por el deseo de ser aceptado y estimado por el
grupo, que ser adulto significa ser más uno mismo.

Y hay que alertarlo sobre los peligros de sucumbir ante las presiones del grupo, como por
ejemplo, en el caso del consumo de drogas. Con los adolescentes, como con tantas cosas en la vida,
hay que saber nadar y vigilar la ropa.


 

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