Es un punto de unión entre cocineros, cazadores, ganaderos, productores, bodegueros, comunicadores, y amantes del campo
POR MIGUEL ANGEL MATEOS
En un momento en el que el mundo rural, la gastronomía y nuestras tradiciones necesitan más que nunca espacios de encuentro y diálogo, ha nacido una iniciativa con vocación de convertirse en un referente nacional: el Club Gastronómico Caza y Casta.
No se trata únicamente de una asociación gastronómica. Es un punto de unión entre cocineros, cazadores, ganaderos, productores, bodegueros, comunicadores, y amantes del campo. Un lugar donde la gastronomía sirve como lenguaje común para poner en valor el enorme patrimonio natural, cultural y culinario de España.
Mucho más que un club gastronómico.
El proyecto nace con una idea muy clara: crear una comunidad donde compartir conocimientos, experiencias y proyectos relacionados con la caza, la carne de lidia, los productos del campo, el vino y la cocina de territorio.
Su filosofía se apoya en varios pilares fundamentales:
-Defender el patrimonio gastronómico ligado al mundo rural.
-Promover el consumo responsable de productos cinegéticos y de proximidad.
-Difundir la cultura gastronómica de la caza y del toro de lidia.
-Organizar encuentros, conferencias, catas, comidas y actividades formativas.
-Crear un espacio donde profesionales y aficionados puedan compartir experiencias y generar nuevos proyectos.
En definitiva, un club pensado para disfrutar, aprender y preservar una parte esencial de nuestra identidad gastronómica.

Una junta directiva con perfiles muy diversos.
Uno de los aspectos más interesantes de Caza y Casta es la pluralidad de su junta directiva, formada por profesionales procedentes de ámbitos muy diferentes pero unidos por una misma pasión.
La junta está integrada por:
-Presidente: José Ignacio Herce.
-Vicepresidente: José María Pérez Castells.
-Tesorero: José de Grado.
-Secretaria General: Carmen Sáez de Retana.
-Vocales: José María Losa Reverte, Jorge Pérez Castells, Paula Portas, Manuel Escribano, Ramón Estalella, Miguel Ángel Mateos y Carmen Arnedo.
Esta diversidad aporta una visión amplia del sector, donde conviven la gastronomía, la producción, la comunicación, la empresa y la cultura del campo.
La gastronomía como punto de encuentro.
España posee una de las mayores riquezas gastronómicas de Europa vinculadas al mundo cinegético.
Ciervo, corzo, jabalí, perdiz, liebre o paloma forman parte de un recetario histórico que hoy está viviendo una auténtica revolución gracias a una nueva generación de cocineros capaces de reinterpretar estos productos con técnicas contemporáneas.
Caza y Casta nace precisamente para impulsar ese diálogo entre tradición e innovación.
Porque conservar el patrimonio no significa quedarse anclado en el pasado, sino hacerlo evolucion.
Un espacio abierto al conocimiento.
Entre los proyectos del club destacan la organización de reuniones periódicas, catas, presentaciones de producto, conferencias y experiencias gastronómicas, además de la creación de un libro que recoja la historia del club, sus encuentros, recetas, invitados y bodegas participantes.
Todo ello con un objetivo muy claro: crear una comunidad activa donde la gastronomía sea el hilo conductor.
Una apuesta por el mundo rural.
La creación de Caza y Casta coincide con un momento especialmente importante para la gastronomía española, en el que instituciones como la Real Academia de Gastronomía han reivindicado el valor cultural, gastronómico y sostenible de la caza como parte del patrimonio de nuestro país.
En ese contexto, este nuevo club puede convertirse en un excelente vehículo para acercar al gran público el enorme potencial culinario de productos que durante demasiado tiempo permanecieron alejados de muchas mesas.
Un proyecto con futuro.
El nacimiento de Caza y Casta supone mucho más que la creación de una asociación.
Representa la voluntad de reunir a personas que creen en el valor del producto, del territorio y de la gastronomía como herramienta de unión.
En un país donde la cocina forma parte de nuestra identidad, iniciativas como esta ayudan a preservar conocimientos, generar nuevas oportunidades para el mundo rural y seguir escribiendo la historia gastronómica de España desde el respeto, la tradición y la innovación.
Porque la mejor manera de proteger nuestro patrimonio culinario es compartirlo. Y Caza y Casta nace precisamente con esa vocación: convertirse en la casa de todos aquellos que entienden que la gastronomía comienza mucho antes de llegar al plato y que, en el campo, también se escriben algunas de las páginas más importantes de nuestra cocina.
