Espacio Delicias se transforma este otoño en un territorio de fantasía donde teatro, circo, acrobacias y tecnología se unen para recrear el universo de Nunca Jamás
REDACCIÓN DON CHICOTE
Hay historias que no necesitan presentación. Basta con escuchar dos palabras para que la imaginación empiece a funcionar.
Nunca Jamás es una de ellas.
El lugar donde los niños no quieren crecer, donde los piratas surcan los mares y donde la fantasía parece no tener límites llegará este otoño a Madrid convertido en una experiencia inmersiva de gran formato.
Se trata de The Island of NEVERLAND, una nueva producción que tendrá su estreno mundial en Espacio Delicias y que promete convertir más de 7.000 metros cuadrados en un universo fantástico en el que el espectador dejará de ser un simple espectador para convertirse en parte de la historia.
Porque esta vez no se trata únicamente de sentarse frente a un escenario.
Hay que entrar en Nunca Jamás.

UN VIAJE AL OTRO LADO DE LA ESCENA
Desarrollado por la productora española LETSGO junto a la compañía italiana Balich Wonder Studio, The Island of NEVERLAND plantea una nueva manera de entender el espectáculo.
Teatro, circo contemporáneo, acrobacias aéreas, escenografías de gran formato y tecnología inmersiva se combinan para construir un recorrido en el que la frontera entre realidad y ficción comienza a desaparecer desde el mismo momento en que el visitante cruza la puerta.
La propuesta cuenta además con una producción de 7 millones de euros, una dimensión que permite entender la ambición de un proyecto concebido desde Madrid pero con vocación internacional.
No es simplemente llevar una historia conocida a un escenario.
Es construir un mundo.
CUANDO EL ESPECTADOR FORMA PARTE DE LA HISTORIA
La gran diferencia de las experiencias inmersivas está precisamente ahí.
El público ya no permanece necesariamente sentado contemplando lo que ocurre delante de sus ojos. Camina, descubre, observa y se encuentra con personajes y escenarios que forman parte de un universo narrativo que se desarrolla a su alrededor.
En The Island of NEVERLAND, esa idea adquiere una dimensión especialmente atractiva.
El imaginario de Nunca Jamás ofrece todos los ingredientes para construir una experiencia donde la fantasía, la aventura y el espectáculo puedan convivir.
Piratas, vuelos, acrobacias, escenarios monumentales y efectos visuales forman parte de una propuesta que pretende recuperar algo que, quizá, los adultos olvidamos demasiado pronto:
la capacidad de sorprendernos.
UN EQUIPO CREATIVO INTERNACIONAL
Detrás de esta producción se encuentra un equipo creativo con una trayectoria ligada a algunos de los grandes acontecimientos escénicos internacionales.
La dirección creativa está firmada por Simone Ferrari y Lulu Helbaek, responsables de la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026.
La música corre a cargo de John Metcalfe, compositor y productor que ha trabajado junto a artistas como Coldplay, Peter Gabriel, U2 o Blur.
Y la escenografía lleva la firma de Stéphane Roy, profesional vinculado a diferentes grandes producciones y espectáculos del universo de Cirque du Soleil.
Una combinación de talento que sitúa las expectativas bastante altas.

MADRID, NUEVAMENTE COMO ESCENARIO INTERNACIONAL
El estreno mundial de The Island of NEVERLAND vuelve a colocar a Madrid en el mapa de las grandes producciones inmersivas.
Y no es casualidad que el escenario elegido sea Espacio Delicias.
El recinto se ha convertido en los últimos años en uno de los espacios de referencia de la capital para este tipo de propuestas, acogiendo experiencias como El juego del calamar: The Experience, Harry Potter: The Exhibition o Jurassic World: The Experience.
Con cada nueva producción, Espacio Delicias parece alejarse un poco más del concepto tradicional de espacio cultural para convertirse en algo diferente: un lugar donde las historias no solo se contemplan, sino que se viven.
UNA NUEVA FORMA DE CONTAR HISTORIAS
Quizá ahí esté el verdadero interés de The Island of NEVERLAND.
En una época en la que la tecnología permite transformar prácticamente cualquier espacio, el reto ya no consiste únicamente en sorprender con efectos especiales.
El verdadero desafío está en conseguir que el público crea durante unas horas que ese mundo fantástico puede existir.
Que los escenarios tengan alma.
Que la música acompañe el viaje.
Que una acrobacia consiga detener el tiempo.
Y que, al menos durante un rato, volvamos a sentirnos como cuando éramos niños.
Porque Nunca Jamás siempre ha hablado de eso: de la imaginación, de la aventura y de ese territorio en el que crecer no significa necesariamente dejar de soñar.

LAS PUERTAS DE NUNCA JAMÁS SE ABREN EN MADRID
El estreno está previsto para octubre y la expectación ya comienza a crecer. La organización ha habilitado una lista de espera para quienes quieran acceder a las primeras entradas y conocer antes que nadie los detalles de esta nueva producción.
Madrid se prepara así para recibir una experiencia que quiere ir más allá del espectáculo convencional.
Un lugar donde el teatro se encuentra con el circo, la tecnología con la imaginación y el espectador con la historia.
Y quizá esa sea la mejor invitación.
Dejar durante unas horas el mundo real al otro lado de la puerta.
Y entrar.
Porque algunas historias no se cuentan.
Se viven.
Y este otoño, Nunca Jamás tiene una nueva dirección: Madrid.
