La XIII edición de este programa abre al público 24 palacios históricos de la Comunidad de Madrid entre el 11 de septiembre y el 1 de diciembre
Hay un Madrid que conocemos perfectamente. El de sus grandes avenidas, sus plazas, sus museos y sus edificios más fotografiados. Y existe otro Madrid, mucho más discreto, que se esconde detrás de grandes portones y fachadas que vemos cada día sin imaginar qué ocurre al otro lado.
Es el Madrid de los palacios.
Residencias de nobles, ministros y monarcas; escenarios de fiestas, veladas musicales y tertulias políticas y literarias; edificios concebidos por algunos de los arquitectos más destacados de su tiempo y que todavía conservan, entre sus muros, buena parte de la memoria de la ciudad.

Durante casi tres meses, ese Madrid menos conocido vuelve a abrir sus puertas.
La Comunidad de Madrid celebra la XIII edición de «¡Bienvenidos a Palacio!», un programa que permitirá visitar 24 palacios históricos entre el 11 de septiembre y el 1 de diciembre de 2026, siempre a través de visitas guiadas y gratuitas.
Una propuesta que convierte el patrimonio en una experiencia y que, edición tras edición, demuestra que todavía existen muchos lugares de Madrid capaces de sorprender incluso a quienes creen conocer bien la ciudad.
Entrar donde normalmente no se puede
Uno de los grandes atractivos de «¡Bienvenidos a Palacio!» está precisamente en esa sensación de excepción.
Muchos de los edificios incluidos en el programa tienen actualmente un uso institucional, cultural o diplomático y no forman parte de los circuitos habituales de visita. Durante estas jornadas, sin embargo, sus puertas se abren para que el público pueda recorrerlos acompañado por especialistas en patrimonio cultural.
El visitante puede descubrir salones de recibo, jardines históricos, patios monumentales, bibliotecas, salas de música y baile, colecciones de arte y mobiliario, mientras conoce la evolución arquitectónica del edificio y las diferentes vidas que ha tenido a lo largo de los siglos.
Porque detrás de cada palacio hay mucho más que arquitectura. Hay familias, ambiciones, cambios políticos, transformaciones sociales y también historias personales.

Dos nuevos palacios para descubrir
La gran novedad de esta edición está en la incorporación de dos edificios especialmente significativos: el Palacio de Goyeneche y el Palacio de Uceda.
El primero se encuentra en plena calle Alcalá y actualmente alberga la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Diseñado hacia 1722 por José Benito de Churriguera para Juan de Goyeneche, es considerado uno de los grandes ejemplos de arquitectura barroca civil madrileña.
El edificio adquirió una nueva dimensión cuando, desde 1773, pasó a convertirse en sede de la Academia, tras la reforma dirigida por Diego de Villanueva. Hoy conserva un importante patrimonio artístico vinculado a la institución.
Las visitas al Palacio de Goyeneche están previstas los días 16, 23 y 30 de septiembre, con sesiones a las 11:00 horas.
La otra gran incorporación es el Palacio de Uceda, en la calle Mayor. Conocido históricamente como Palacio de los Consejos, fue uno de los edificios civiles más importantes del Madrid de los Austrias y llegó a considerarse uno de los inmuebles más relevantes de la ciudad después del antiguo Alcázar Real.
Su participación en esta edición tiene además un significado especial, ya que coincide con los actos de conmemoración de los cinco siglos de historia del Consejo de Estado, institución cuya sede ocupa actualmente el edificio.
El Palacio de Uceda podrá visitarse los días 11 y 18 de septiembre y 13 de noviembre, en sesiones a las 10:30 horas.

De Liria a Buenavista: nombres propios de la historia de Madrid
ero las novedades se incorporan a una nómina de palacios que ya forman parte de la historia de «¡Bienvenidos a Palacio!».
Entre ellos encontramos el Palacio de Liria, residencia histórica de la Casa de Alba; el Palacio de Buenavista, actual sede del Cuartel General del Ejército de Tierra; el Palacio de Fernán Núñez, el Palacio de Santoña, el Palacio de la Duquesa de Parcent, el Palacio del Marqués de Villafranca o el Palacio de Zurbano.
También forman parte del recorrido edificios menos conocidos para buena parte de los madrileños, como el Palacio de Santa Coloma, el Palacio de Parque Florido, actual sede del Museo Lázaro Galdiano, la Casa-Palacio de Manuel González-Longoria, el Palacio de Godoy o el Palacete de Joaquín de la Torre y Angulo, actual sede de la Embajada de Suecia.
Y el viaje por la arquitectura palaciega no termina en la capital. El programa incluye también el Palacio del Infante Don Luis de Borbón, en Boadilla del Monte, y el Palacio de Aldovea, en Torrejón de Ardoz.
Algunos imprescindibles
Para quienes quieran elegir entre las distintas propuestas, hay citas especialmente atractivas.
El Palacio de Fernán Núñez, en la calle Santa Isabel, ofrece visitas durante septiembre, octubre y noviembre. El edificio, estrechamente ligado a la aristocracia madrileña y posteriormente a la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, permite descubrir una arquitectura que combina diferentes épocas y estilos.
El Palacio de Buenavista, en la calle Alcalá, también regresa al programa con varias jornadas entre septiembre y diciembre. Sus visitas ofrecen la oportunidad de acercarse a uno de los edificios históricos más importantes de la capital desde una perspectiva que normalmente no está al alcance del público.

Y para quienes prefieran descubrir espacios vinculados al arte, el Palacio de Parque Florido, sede del Museo Lázaro Galdiano, constituye otra de las propuestas especialmente interesantes. Las visitas están programadas para septiembre, octubre y noviembre.
El patrimonio como experiencia
Quizá ahí reside la verdadera magia de este programa.
No se trata simplemente de visitar edificios históricos, sino de entrar en ellos. De caminar por espacios que fueron concebidos para representar el poder y la riqueza de determinadas familias y que, con el paso del tiempo, han terminado acogiendo embajadas, academias, fundaciones, instituciones públicas o museos.
El palacio deja entonces de ser una fachada y comienza a contar su historia.
Una biblioteca puede hablar de los gustos de sus antiguos propietarios. Un jardín puede revelar la manera de entender el ocio y la representación social. Una escalera monumental puede explicar tanto de una época como un libro de historia.
Y es precisamente esa mirada la que propone «¡Bienvenidos a Palacio!»: acercarse al patrimonio desde la curiosidad, pero también desde la emoción de descubrir lugares que durante mucho tiempo estuvieron reservados a unos pocos.
Casi 8.000 oportunidades para descubrir otro Madrid
La dimensión de esta edición da una idea del interés que despierta la iniciativa. La Comunidad de Madrid pondrá a disposición del público cerca de 8.000 plazas gratuitas, y desde su creación el programa ya ha permitido acercar este patrimonio a más de 103.000 visitantes.
Las reservas se abrieron el 2 de septiembre a las 10:00 horas y, debido a la elevada demanda, se estableció un sistema de cola de espera virtual. Cada inscripción permite reservar un máximo de dos plazas.
La recomendación, por tanto, es sencilla: consultar cuanto antes el calendario de cada palacio, porque no todos ofrecen visitas durante las mismas fechas y algunos cuentan con un número muy limitado de sesiones.
Madrid abre sus puertas
Durante siglos, los palacios fueron lugares concebidos para mantener una cierta distancia entre quienes estaban dentro y quienes permanecían fuera.
Hoy esa distancia se acorta.
Durante unas semanas, los madrileños y quienes visiten la región pueden cruzar esos umbrales y descubrir una ciudad diferente: una ciudad de salones dorados, jardines escondidos, bibliotecas, obras de arte, historias familiares y edificios que han sobrevivido a los cambios de Madrid.
Quizá después de recorrerlos volvamos a caminar por las mismas calles con otros ojos.
Porque cada fachada tendrá una historia detrás.
Y algunas de ellas, por fin, podremos conocerlas desde dentro.
«¡Bienvenidos a Palacio!»
