Madrid volvió a demostrar anoche por qué es una ciudad donde lo inesperado puede convertirse en noticia
¿Te imaginas estar tomando un cóctel con tus amigos y que, de repente, aparezca por sorpresa uno de los cantantes mexicanos más reconocidos del momento para ofrecer una actuación improvisada?
Esto es lo que ocurrió la noche del 23 de junio en Castellana 8, uno de los espacios de ocio más concurridos y aclamados de la capital. Allí, los asistentes vieron cómo el cantante Carlos Rivera irrumpía en el local como si fuese uno más y, al rato, acompañado por un grupo de mariachis, desataba la sorpresa y la emoción entre quienes disfrutaban de la noche madrileña, ofreciendo un mini concierto que no dejó a nadie indiferente.

El artista, que se encuentra actualmente promocionando su gira por España y que este verano actuará en ciudades como Madrid, Barcelona o Marbella, interpretó varios temas en un formato íntimo e inesperado que rápidamente captó la atención de todos los presentes.
Los teléfonos móviles no tardaron en aparecer para inmortalizar una actuación que, en cuestión de minutos, comenzó a circular por las redes sociales a través de vídeos y fotografías compartidos por los asistentes.
Además, la velada estuvo acompañada además por brindis con Mezcal Santo Gusano , el mezcal artesanal premiado en varias ocasiones como mejor mezcal de México y del que el propio Carlos Rivera forma parte como socio fundador.

Cabe destacar que Santo Gusano llegaba hace solo unos meses a nuestro mercado y ya se está consolidando como el mezcal de referencia en el panorama nacional. Elaborado del maguey espadín con un mínimo de 7 años de edad y de manera 100% artesanal en Oaxaca, México, este mezcal rinde homenaje con su nombre al gusano blanco del maguey, quien nace en el corazón de la planta y sube por sus pencas hasta convertirse en mariposa y emprender el vuelo como un “santo” que sube al cielo.
Sin duda, lo que comenzó como una noche cualquiera en Madrid acabó convirtiéndose en un encuentro inesperado entre música, tradición mexicana y decenas de personas que fueron testigos de un momento tan espontáneo como irrepetible.
